El sobrino de la cantante Thalia y controversial empresario mexicano Teodoro Ernesto Lavin Sodi, había sido noticia en Argentina al quedar varado por más de cuatro noches en una de las regiones más altas de la cordillera de los Andes. Las noticias y el reporte que el mismo publicó sobre el tema estremecieron a las comunidades cercanas de Vinchina y Chilecito donde permaneció el Empresario por varias semanas.
Este evento recordó la larga lista de incidentes y muertos en esa zona del altiplano andino, entre ellos la reciente historia de una pareja de rosarinos que lamentablemente murieron por las gélidas temperaturas, la muerte de un joven de 24 años quien al intentar recorrer las inmediaciones a caballo perdió la vida por el frio entre otros casos en la zona entre los cuales destacan el famoso vuelo 571 ocurrido a menor altitud a varios kilometros al sur en la misma cadena montañosa.
El reciente recuento publicado por el Empresario mexicano detalla con estremecedores detalles los riesgos que a primera vista no son obvios en las cordilleras de gran altitud.
La escalofriante historia nos hace reflexionar sobre la importancia de siempre salir preparados y en especial cuando se pretenda visitar una de las zonas más remotas e inaccesibles del cono sur.

Historias de supervivencia como esta a gran altitud y en pleno invierno austral son muy pocas, en especial al encontrarse solo y sin auxilio las opciones son muy limitadas y dando como resultado una increíble experiencia de supervivencia única, con una noción clara de la importancia de mantener la calma aun cuando las propias circunstancias conducen a la inminente perdida de la vida.
Con un íntimo conocimiento de la Cordillera de los andes y sus peligros, el Empresario Teodoro Ernesto Lavin Sodi tradicionalmente involucrado en situaciones de riesgo, narra en sus palabras las variadas situaciones de muerte que ha vivido en tierra y en el aire, cuenta esta experiencia en primera persona y relata de forma contundente y sin miramientos los riesgos de la región que han conducido a tantas muertes en la zona. El mexicano describe experiencias similares en el Aconcagua cerca de la frontera entre Argentina y Chile y el Illimani en Bolivia entre algunas otras en Mexico, enfrentando además del secuestro de familiares directos y otras eventualidades similares, es, como lo dicen algunos, una persona acostumbrada a las malas noticias.
La increíble historia comienza en Chilecito en un helado junio del 2019, el Empresario quien preside una de las fundaciones mas grandes sin fines de lucro en materia de investigación astronómica y de la prevención de la contaminación del cielo nocturno habría sido invitado al eclipse total de Sol en San Juan Argentina el pasado 2 de Julio.
Chilecito en la Rioja es una comunidad localizada a 570KM de Mendoza Capital con una altitud de 1,080 Metros sobre el nivel del Mar, cercana al sendero del eclipse, este lugar se convertiría en el centro temporal de operaciones del Empresario mexicano. El lugar sobre la famosa Ruta 40, es en algunos casos un punto de partida del Parque Nacional Talampaya localizado a tan solo dos horas del centro de la Ciudad.
Aquel gélido mes de Junio y en pleno invierno austral, la zona de Laguna Brava había experimentado múltiples cierres por condiciones de nevadas y lo que es comúnmente conocido como “ventisca blanca” o “viento blanco”, una condición que hace imposible la ascensión al reducirse la visibilidad a cero con fuertísimos vientos patagónicos de hasta 120 KM/Hr y con temperaturas por debajo de los -25 Grados Centígrados.
Lo que en verano es un paseo off-road relativamente sencillo en invierno se vuelve un paseo riesgoso por lo cual en muchos casos la mayor parte de la temporada se encuentra cerrado. Es precisamente esto lo que llama la atención de aquellos excursionistas que con mas experiencia buscan apreciar los cuerpos de agua helados y las vistas bañadas de blanco en una de las zonas más bellas y alejadas de los Andes Argentinos.
El Empresario narra que el 27 de junio ascendiendo por la Cuesta de Miranda hasta Villa Unión y posteriormente continuando el Ascenso a Vinchina, después de solicitar informes en el pueblo, lleno el tanque de Nafta del vehículo 4×4 que el Empresario conducía.
La zona altiplánica aquel día se encontraba a unos típicos +4 Grados Centígrados con un incesante viento de aproximadamente 50 KM/Hr y con ráfagas de 80 KM/Hr. En esta región de la Rioja, abundantes áreas de hielo y nieve hacen el acenso algo peligroso especialmente por encima de los 3,300 Metros, la zona altiplánica ahí se encuentra por encima de los 4,400 Metros, aunque en condiciones óptimas es posible subir por encima de los 4,800 Metros.
El Empresario ascendió por la brecha de ripio de Jagüe hasta la zona de la laguna, al llegar a la zona altiplánica es común que los offroadistas mantengan una velocidad constante para reducir el consumo de combustible, lo cual es algo necesario ya que quienes practican este peligroso deporte en condiciones de heladas dependen del poco combustible que llevan para regresar. La Rioja se encuentra a 600 kilómetros de las inmediaciones de Pircas Negras, a excepción de Jagüe no hay asentamientos humanos en ninguna zona y aunque las vistas son extremadamente bellas también son engañosamente peligrosas.
Tal es la dificultad para la vida que no hay vida vegetal o animales que habiten la zona alta en invierno, la fauna acostumbrada a este clima vive en altitudes inferiores donde el agua es líquida y existe algo de vegetación, las especies que visitan Laguna Brava lo hacen en primavera y el verano.
Unas horas después de iniciada la expedición, al navegar con dirección a Pircas Negras el Empresario mexicano encontró una zona de acumulación de nieve muy profunda que comúnmente ocurre bajo ciertas condiciones en esa época. En invierno las condiciones del camino son muy traicioneras. El vehículo calló y se detuvo en seco dentro de una gran acumulación de nieve quedando efectivamente varado y enterrado en la misma.
“Me vi arrojado al frente del mismo (Vehículo) …. sabía inmediatamente que estaba en una situación potencialmente peligrosa y que debía tomar acción antes de que cayera la noche. “
El Empresario inmediatamente reconoció la gravedad de la situación, el vehiculo se encontraba hundido en la nieve, totalmente inmovilizado busco una manera de salir por la ventana para verificar las posibilidades de excavar en la nieve, el viento le impedía salir del lado del conductor y al intentar salir por la puerta del copiloto, la nieve le llegaba a la cintura, el vehículo estaba totalmente enterrado.
Imagen de la Expedicion a Laguna Brava (Extraida de la publicacion de Teodoro Lavin Sodi)
Los prospectos de vida en invierno a una altitud casi mil metros superior a aquellos del desastre del avión Uruguayo estrellado al sur de su ubicación en la cordillera andina y que algunas décadas atrás habría dejado múltiples muertos y sobrevivientes que tuvieron que recurrir a la antropofagia, no dando muy buenas perspectivas de vida.
La profundidad de la nieve, la gran intensidad del viento, la temperatura y la altitud son una combinación mortal, la perseverancia del Empresario mexicano el cual cuenta con miles de kilómetros de experiencia en Off-Road y en hielo (Muchos de los cuales recorridos en la cordillera de los Andes) le ayudaron a mantener la calma y tomar decisiones informadas.
“He estado en múltiples ocasiones en situaciones inminentes de muerte tanto en tierra como en el aire, … El resultado de estas experiencias es que siempre, no importa que tan grave sea la situación en curso, siempre hay algo que hacer (para sobrevivir).”
Durante la emergencia mantenerse calmado le salvó la vida, en el recuento, el Empresario describe como aisló lo mejor posible el vehículo del frio, uso toda la ropa sucia para abrigarse y aislar la cabina, dedico horas a planear cuidadosamente la extracción del vehículo incluyendo los demás factores que lo mantenían vivo, desde el consumo de combustible, la administración de la energía de la batería, la generación y el uso del agua y lo más importante, la conservación del calor, fue consumando cuidadosamente cada tarea según datos que iba adquiriendo conforme avanzaban las horas, buscando soluciones a cada uno de los problemas que se le iban presentando.
Al estar hospedado en Chilecito y no tener aclimatación de la altitud, el tiempo era un factor muy importante, la adecuada identificación de los riesgos fue clave en su supervivencia, aun con cadenas y el equipo adecuado abordo, el clima de la zona hace muy difícil cualquier trabajo manual, el viento impide ver y la nieve se encuentra a una temperatura tan fría que se comporta como arena de playa. Le fue imposible obtener tracción, saliendo a realizar trabajos cada 2 minutos para mantener el calor, haciendo rondas para extraer el vehículo, necesitaba cavar en la nieve y tuvo que improvisar usando guantes con calcetas usadas y cinta adhesiva, describe como elaboró un dispositivo con cajas para mantener la temperatura corporal en los pies y manos.
“El viento era tan fuerte que el mismo ingresaba por los controles de los cristales y la manija de la puerta como si fuese una ventila de aire acondicionado soplando al máximo, busqué cinta adhesiva gruesa y cuidadosamente tape todos los controles de los cristales, las manijas para abrir las puertas y demás pequeñas grietas en el plástico permitían el ingreso del aire frio, lo mismo hice en lugares donde sabía que había presión negativa y donde existía una pérdida de calor la cual no era tan evidente. “
Durmiendo en intervalos de 45 Minutos ciclaba el motor del vehículo para calentarse y evitar que la batería se congelara, salió a explorar encontrando dos postes de madera que pertenecían a viejos letreros que el viento había arrancado, la caminata describe, era muy difícil por el viento y la altitud, en algunas zonas Altiplánicas el viento contiene mucho menos densidad de oxígeno, especialmente cuando el viento proviene del oeste de las zonas más altas de la cordillera contiene incluso menos oxígeno.
A cientos de KM de cualquier asentamiento con señal celular, decidió entonces escarbar a mano todo el vehículo y hora a hora removía nieve del lugar para poder salir y regresar a la civilización, sin desesperarse el Empresario mexicano salía en ordenados incrementos de 35 segundos a excavar la nieve enfrentando las tormentas de hielo y vientos patagónicos que en ese momento azotaban las inmediaciones, siguiendo el plan que conforme pasaban las horas lograban que el vehículo se moviera al menos algunos centímetros hacia la salida.
Sin embargo, el clima no cooperaba, los días siguientes las condiciones climáticas habrían tornado la cima en una tormenta que cegaba la vista y ocultaba el sol, el viento blanco a velocidades de tormenta impedían salir del vehículo a realizar cualquier trabajo, los vientos patagónicos en esa zonas del altiplano son mucho mayores a aquellos sentidos cerca del nivel del mar.
“ lamentablemente a la mañana siguiente las condiciones no mejoraron, abrir la puerta suponía llenar la cabina de hielo, solamente sacar la mano me dejaba con una acumulación de hielo de casi media pulgada, tuve que esperar hasta las 12 de la Mañana para poder salir a iniciar las maniobras.”
Una vez liberada la nieve superficial el chasis del vehículo se encontraba prácticamente adherido, los cuatro neumáticos se encontraban flotando en la nieve ya que el peso del vehículo estaba siendo sostenido enteramente por el chasis el cual se había vuelto hielo.
Usando el gato hidráulico del vehículo el Empresario mexicano logro alzar cada lado para construir un camino empedrado bajo el mismo, trayendo con evidente dificultad piedras de la rivera de la laguna hasta la zona del siniestro las colocaba cuidadosamente para lograr que el vehículo tuviera una superficie de tracción liberándolo poco a poco de su helada prisión.
En los cuatro días en los que estuvo en la cima, no vio ninguna otra forma de vida, ningún animal, ningún visitante, nada, su salud se estaba deteriorando, sus pulmones sufrían de MAM (mal agudo de montaña) y Edema Pulmonar, un mal de altura avanzado que reduce la capacidad pulmonar aún más, respirar se vuelve un doloroso proceso que no satisface las necesidades de oxígeno del cuerpo provocando en muchas personas la muerte.
“Aun con mi limitada capacidad pulmonar continué haciendo los trabajos sin parar, durante los ciclos entre trabajo exterior y calentamiento dentro del vehículo constantemente monitoreaba los alrededores en la nieve.”
A pesar de lo que se informó en los medios no hubo ningún rescate, las autoridades no estaban enteradas de la emergencia, se descubrió que el Empresario no había regresado a su base en Chilecito la noche siguiente lo cual ocasiono una gran conmoción y preocupación en la comunidad, diversas teorías conspirativas abundaron en internet y en medios de comunicación, las autoridades desconocían de la emergencia y del paradero del Empresario.
Gracias a una expedición suiza integrada con varios vehículos los que subieron a la cima fue posible el contacto visual con el Empresario. La expedición suiza subió por el poblado de Vinchina al Altiplano y al internarse hacia mulas muertas a lo lejos pudieron identificar un vehículo rojo el cual ya estaba prácticamente desenterrado y liberado. Cuando la expedición se acercó al mismo intercambiaron historias y el empresario decidió abandonar el vehículo para bajar con la expedición suiza al poblado de Vinchina, 3000 metros más abajo.
“ cada metro que descendíamos mi claridad mental aumentaba, el aire se volvía más denso y lleno de oxígeno, durante nuestro descenso tuvimos que cambiar un neumático en uno de los vehículos, pareciera como si la laguna no quisiera que volviéramos a casa. “
Finalmente, al llegar a Vinchina, el empresario hizo una parada en el hospital para pedir potasio y cloruro de sodio, con sed y con las heridas en las manos estaba en general en buen estado de salud.
“ Platique un largo rato con el personal del hospital que estaba sorprendido, quienes escuchaban la historia de manera atenta mientras disfrutaba de un suero oral caliente” .. “había un bote grande de alcohol etílico, lo vacié sobre ambas manos gritando, todos reían al interior del hospital. Los suizos me habían regalado unos guantes y un gorro el cual fue bien agradecido durante mi estancia en el lugar”
Aunque confiesa que fue otra gran experiencia, Teodoro Lavin Sodi advierte que la cordillera no es realmente un lugar para turistas, aquellos que se atrevan a explorarla deben llevar guía y estar preparados para cualquier imprevisto, evitando subir con motores diésel y tener una adecuada y cuidadosa planeación del combustible y del agua a bordo.

Después de que el empresario públicamente agradeció a todas aquellas personas en Chilecito y Vinchina quienes estuvieron pendientes durante este evento, remarcó que:
“la zona debe ser visitada con las precauciones necesarias” y “no subir sin la experiencia adecuada”.
“ Este episodio es sin duda otra gran experiencia en la montaña, sin embargo estos hechos deben servir como historia precautoria a los visitantes de esta región en los Andes.”
Como excursionistas todos tenemos que tener una visión mucho más informada de los riesgos a los que nos enfrentamos, en situaciones como esta se incrementaban las probabilidades de supervivencia de forma significativa si sabemos que hacer, es importante prepararse o explorar siempre con alguien preparado.

Teodoro Ernesto Lavin Sodi es un sobreviviente más de los Andes.

